INVESTIGACIONES ACERCA DEL CÁNCER





Es dificil cuando se habla de cáncer, desentenderse de golpe de toda la información, que durante años se nos ha ido inculcando, directa o indirectamente, a nivel consciente o subliminal; pero lo cierto es, que la palabra cáncer tiene, cuando nos afecta personalmente, una connotación terrible; ante nosotros se abre como mínimo, una cruda batalla por la vida, partiendo con pocas posibilidades, sabiendo que los tratamientos a los que vamos a ser sometidos, son en muchos casos agresivos y desmoralizantes, y que además estamos sólos, desorientados e impotentes, ante la gravedad de dicha enfermedad.

Desde hace años en todo el mundo, son muchas las voces que se levantan de Médicos y Especialistas en otras Medicinas, proponiendo nuevas soluciones para el cáncer, sin pasar por el quirófano y con tratamientos humanos y eficaces, lo que debe ser esperanzador, para cualquiera que se encuentre en tal difícil situación.

En nuestro Centro, hemos desarrollado una línea de investigación sobre el tratamiento del Cáncer por métodos no invasivos, basados en más de 25 años de experiencia clínica. En nuestras investigaciones hemos visto que el cáncer no es una enfermedad sino un síntoma, de un desequilibrio en nuestro organismo. Y como todo síntoma, no sólo hay que luchar contra él, sino contra el proceso inicial que lo desencadena.

En muchos casos lo que realmente existe es un terreno cancerígeno, un modo reaccional del invididuo que tiende a desarrollar esta enfermedad (publicaremos un artículo proximanente sobre el tema), que puede manifestarse de varias formas, entre ellas el cáncer y éste puede afectar a una u otra parte del cuerpo, en función de unas causas presente en el enfermo, en el momento del desarrollo del tumor.

Cuando se extirpa un tumor, se cree que se ha erradicado el problema, y nada más lejos de la realidad en la mayoría de los casos. Sólo se ha eliminado el síntoma visible, el estado cancerígeno que lo originó posiblemente permanece inalterado, y si bien la medicación, puede retrasar la aparición de nuevos tumores o metástasis, en el plazo de uno a cuatro años, se suele reproducir en otros órganos, con mayor virulencia y peores espectativas de tratamiento.

Como ejemplo, podemos citar una patología similar, aunque no en la gravedad; se trata de la alergia, realmente una persona no se hace alérgica al polvo o al polen de las gramíneas, sino que lo que realmente tiene es un estado alérgico. Mientras le hagamos vacunas, se hará resistente a un alérgeno, pero desarrollará probablemente sensibilidad a otro, al pelo del gato, la piel del melocotón, etc. Por lo tanto, lo que hay que hacer es tratar y erradicar el terreno alérgico y por ende la sensibilidad a cualquier desencadenante.

Los métodos para tratar y suprimir el terreno cancerígeno son variados, y una vez tratado es más fácil iniciar un proceso involutivo con lo que el tumor se reduce y desaparece o bien se fibrosa y pasa a la inactividad con el posterior tratamiento adecuado.
Por descontado se busca que no se produzcan más brotes, ni metástasis, mientras el paciente mantenga un terreno equilibrado.

Nuestros estudios, se basan en la valoración del estado del enfermo y la eliminación del terreno tumoral, lo que se consigue en un porcentaje elevado de pacientes, y según el tipo de cáncer en un tiempo razonablemente corto.




C.A.B. - Centro de Terapias Alternativas.
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