MEDICINA QUANTICA - página 3
HISTORIA
La historia de la humanidad, está jalonada de importantes descubrimientos en el tratamiento de la salud, lo que no quita que en cada época haya habido personas adelantadas a su tiempo, que han intuido y dentro de sus posibilidades utilizado medios, que años mas tarde, la ciencia descubriría y racionalizaría, oficialmente.
Las primeras manifestaciones del equilibrio de frecuencias como medio terapéutico, surgen con la imposición de manos. Durante este contacto o aproximación, las frecuencias del paciente y el sanador, tienden por simpatía a vibrar en la misma longitud de onda, con lo que es posible conseguir una mejoría parcial o total, de los síntomas del paciente.
Condición importante era que el terapeuta estuviera sano del órgano que quería tratar, sino el equilibrio del mismo era imposible. Podía suceder también que el enfermo incurable y en estado grave, desequilibrara el organismo del sanador, por lo cual éste manifestaría cansancio y malestar después de la terapia, que sería además ineficaz.
Lógicamente la imposición de manos, no es una ciencia, por cuanto no se basa en parámetros valorables, no siendo los resultados reproducibles y en buena parte subjetivos.
Una forma de contacto y sanación indirecta se produce durante el masaje, no solo se incide sobre el drenaje linfático y la circulación, sino que también durante la hora en que se recibe la terapia, se produce también un equilibrio de frecuencias. Sabido es que hay masajistas que después del masaje a una persona en particular, quedan agotados, y sin embargo el paciente se encuentra mucho mejor. No se produce como normalmente se cree, una absorción de la energía del masajista, por parte del masajeado; sino un semiequilibrio de la energia del enfermo, que le mejora, y un semidesequilibrio de la energía del masajista, que empeora al terapéuta. Evidentemente éste último se supone sano y en un breve espacio de tiempo se recupera.
En un momento de la historia, surgen personas capaces de ver el aura humana y posteriormente interpretarla, y si bien tampoco es un método científico, los videntes aseguran poder sacar conclusiones en relación a la salud del paciente y poder comprobar el estado inicial de la enfermedad y la evolución del sujeto, en el tiempo, con el tratamiento prescrito, sea éste cual fuere.
Hacia el 1950 el científico Ruso Semión Davidovich Kirlian inventa una máquina que permite fotografiar dicha aura, permitiendo un diagnóstico aproximado a través de la emisión de frecuencias orgánicas, basándose en el color del aura. Es conocida la relación entre las frecuencias y el espectro de color que producen.
El ojo humano solo capta visualmente las frecuencias entre 400 y 725 nanométros aproximadamente, si hubieramos podido “ver” y medir con aparatología las frecuencias del aura, probablemente la Medicina habría seguido otros derroteros.
Aunque el uso de la cámara Kirlian no se ha generalizado, representa un importante hito en la objetivización de la Medicina Quántica.
En los años 60 el médico francés Paul Nogier, publica sus investigaciones en auriculomedicina, y postula, que el cuerpo humano reacciona a la aproximación de diferentes filtros de colores y que determinados tonos (frecuencias) equilibran diferentes sistemas orgánicos.
También hay una reacción corporal, a muchas substancias: alimentos, medicamentos, tóxicos, patógenos, etc. produciendo su contacto, aproximación o ingesta, una alteración vasomotora que se puede detectar a través del pulso.
Lo denomina RAC (reflejo cardioauricular).
Este hecho lo lleva a crear un nuevo sistema de diagnóstico, en el que en base a la reacción del pulso, frente a unos test de absoluta fiabilidad, preparados por Multinacionales Farmacéuticas, le permite determinar de forma fácil, rápida y sin molestias para el paciente, el tipo de anomalía, o patología que le aqueja.
Al disponer de un método de diagnóstico energético, decide crear un método de tratamiento también energético, (en busca de métodos Quánticos, con ondas y sin efectos secundarios).
Como método terapéutico, si bien empieza utilizando luz a través de filtros de color de precisión, de frecuencia conocida, (Wraten-Kodak) acaba incidiendo sobre el paciente, con un láser de baja potencia, que utiliza unas frecuencias básicas, de equilibrio general del organismo, con resultados satisfactorios.
Mediante ésta técnica, el RAC, utilizada como diagnóstico, es posible conocer las frecuencias de tratamiento por comparación. Es decir, si comparamos la energía del paciente con las frecuencias de órganos sanos, la alteración del pulso del paciente, nos indicará, en que órgano está el transtorno.
Si comparamos la energía del paciente con las frecuencias de los patógenos mas comunes del ser humano (vacunas), detectaremos que gérmenes están presentes en el organismo del paciente.
Y si finalmente comparamos las frecuencias anómalas del paciente con las frecuencias de diferentes medicamentos, sabremos, que fármaco anula la frecuencia patológica y por lo tanto mejora la salud del paciente. Este método funciona con todo tipo de medicación convencional y alternativa.
Es decir, toda frecuencia, puede anularse cuando se le superpone una frecuencia igual y de signo contrario.
Por tanto la frecuencia de los medicamentos que anulen la frecuencia patológica del enfermo, tendrá una acción, sintomática o curativa, sobre el paciente.
Si además utilizamos medicamentos quánticos, no tendremos efectos secundarios.
Es cuestión de conocer, las frecuencias de los medicamentos a nuestra disposición.
Conocidas éstas, y si las hay para el patógeno en particular que afecta al paciente, podremos anular la frecuencia, que lo enferma y restaurar la salud de la persona.
Medicina Quántica:
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C.A.B. - Centro de Terapias Alternativas.
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