Estamos en los albores de lo que se vislumbra, como un cambio importante en la práctica de la Medicina.
La Medicina del Futuro, probablemente se basará en los principios de la Física Quántica y ello nos proporcionará una visión bastante diferente de la Medicina convencional actual.
¿Pero qué es la Medicina Quántica?
Todos los seres vivos emiten energía. Una energía compleja, mezcla de multitud de frecuencias. La energía, es un onda electromagnética. Todo campo eléctrico, cambia en intensidad de manera cíclica y cada ciclo de onda se repite a intérvalos separados por una longitud de onda. Frecuencia es el número de ciclos que se repiten en un segundo.
En las investigaciones sobre Medicina Quántica, se ha descubierto, que nuestro organismo emite mas de un billón de frecuencias diferentes, que se corresponden con la frecuencia de trabajo de nuestros órganos y aún partes de ellos. Hay una gama de frecuencias para el corazón, y también con pequeñas variaciones, para el miocardio, endocardio, pericardio, válvulas mitral y tricúspide, signoideas aórticas etc.
Componiendo una emisión de energía que contiene toda la información del funcionamiento de nuestro organismo. Cualquier alteración en la función de un órgano o un sistema corporal, conlleva la alteración de su frecuencia partícular y por lo tanto varía la información global.
Evidentemente cualquier sistema que nos permitiera medir y reconocer las frecuencias orgánicas, sus variaciones y pudiera situar el origen de la disfunción, sería un método diagnóstico, no solo sumamente eficaz, sino totalmente inocuo para el paciente, puesto que no constituiría una prueba, invasiva que requiriese contacto, sino simplemente medir la radiación corporal.
Por lo tanto podemos decir, que todo ser vivo emite una radiación peculiar y particular de cada individuo, y ésta es única, al igual que una huella dactilar, y nos permite reconocer y diferenciar a ésta persona.
Lo mismo sucede con los patógenos, cada virus, bacteria, parásito, tumor etc.tiene entidad propia, y por lo tanto emite una frecuencia peculiar, que lo hace detectable en cualquier portador humano, y por lo tanto posibilita el diagnóstico de la enfermedad y lo que es mas importante, aclara en casos de duda, su etiología.
Resumiendo, nos encontramos que midiendo las frecuencias que emite un ser humano obtendremos las frecuencias fisiológicas, correspondientes a las funciones corporales normales; las frecuencias patológicas, correspondientes a los patógenos que lo infectan; y las frecuencias anómalas, correspondientes a lesiones, alteraciones metabólicas, y disfunciones orgánicas en general, es decir la información total y completa del estado de salud del paciente.
Medicina Quántica:
Página 2
C.A.B. - Centro de Terapias Alternativas.
www.cabsalud.com